Estoy segura de que mi hijo, va a comprender el dolor de cargar con esta cruz y lo complicado que es salir del consumo. pero al menos quiero que ellos sepan que nunca quise abandonarlos mi amor por ellos es lo que me da fuerzas.

El presente proyecto trabaja con historias de vida reales y

autorizadas protegiendo datos e identidades.

L

a

i

C

u

Capítulo

uno



Detrás de cada rostro hay una historia, y cualquiera de nosotros está expuesto a vivir desafíos, dolores y angustias como los que yo enfrento.

Aun así, hay algo que me da fuerzas para querer seguir viva; eso me llena de tranquilidad y de ganas de salir adelante...





La policía nos sube la llanta de la moto encima cuando estamos durmiendo

y ¿quíen nos auxilia?

Solo Dios

parte 4



Sobrevivencia

  • familia

  • familia

  • familia

  • familia

  • Sobrevivencia

  • Sobrevivencia

  • Bronx

  • Bronx

  • Bronx

  • Bronx

Aunque la vida en la calle es bastante fría y solitaria yo estoy acompañada de mi esposo Carlos, él es el padre de mis dos hijos menores. Ambos nos conocimos gracias a mi hermano, cuando él no podía cuidarme le pedía a Carlos que lo hiciera en su lugar y lleva 15 años haciéndolo.


Somos apoyo mutuo, él me da su amor y yo como su esposa cantaletosa, lo ayudé a dejar de robar piezas de carros para ganarnos la vida reciclando y vendiendo como ambulantes.

Pero hay algo que me pesa..

F

A

m

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A

parte 3



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Gira tu celular

En la madrugada antes de mi turno, tomaba con un ‘compañero’ que no parecía embriagarse. Al preguntarle, me ofreció un ‘pistolo’ (un cigarro con basuco). Aunque en el momento yo consumía cocaína, este tuvo un efecto diferente,

por lo que rápidamente caí bajo el hechizo de las sensaciones que proporcionaba. A la mañana siguiente no asistí a mi turno y jamás volví

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Desliza para leer

Aún recuerdo el sonido del balón cada vez que encestaba o el retumbar del beat del rap, que recorría mi cuerpo y me hacía cantar y moverme con libertad.


Esta libertad me llevó a querer ayudar, así que estudié una rama de la medicina y eso me permitió ayudar como auxiliar de enfermería en la clínica Marly
y aunque tenía una vida tranquila de repente dió un giro inesperado…


conoce sobre este y otros relatos
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Aun así la gente nos juzga por no salir de la calle no comprenden que aunque yo sea un habitante de calle y no tenga dientes no voy a agredirlos tambien estoy asustada




Asutada de que nos echen agua Hirviendo o congelada para alejarnos



Estoy asustada de las agresiones, que nos griten con desprecio “Quítese desechable” cada que nos tienen cerca


¡Estoy asustada!

La ansiedad te carcome la carne hasta que le des al cuerpo lo que necesita

  • Desechable

  • Desechable

  • Desechable

¡soy humana como ustedes!

Los dolores del consumo

parte 2



Al adentrarme a este mundo viví muchas cosas que ninguno, como personas del común habríamos pensado vivir.

Ahora entendía la depresión de mi hermano, no quería ni bañarse por la baja autoestima que le generaba su estado físico gracias al consumo.


Y aunque haya intentado dejar el vicio,el malestar es insoportable

Quiero gritar

Las manos

sudan

La cabeza duele a reventar

Matrimonio

Estaría sola en todo esto si no fuera por mi esposo, con quien viví la mejor luna de miel fuimos a ‘la ratonera’, un motel del Bronx. Y aunque tener pareja en la calle es difícil, Carlos y yo siempre estamos juntos y nos protegemos. Sin él, debo estar alerta, con el cuchillo montado y mala cara, porque en Bogotá, cuando cae telón, la noche se vuelve tiniebla.

El cuerpo

tiembla