

Una madrugada, antes de mi turno estaba bebiendo con un “amigo”, él a pesar de beber mucho no se embriagaba y la curiosidad mató al gato.
Cuando le pregunté porqué no se embriagaba me extendió un pistolo (miga de cigarrillo con basuco) y aunque para ese entonces yo ya fumaba perico no tuvo el mismo efecto en mi que ese pistolo así que rápidamente caí en el placer de sensaciones que me brindaba. Esa noche no cumplí con mi turno y jamás volví


Matrimonio

Aunque la vida en la calle es bastante fría y solitaria yo estoy acompañada de mi esposo Carlos, él es el padre de mis dos hijos menores. Ambos nos conocimos gracias a mi hermano, cuando él no podía cuidarme le pedía a Carlos que lo hiciera y lleva 15 años haciéndolo.
Ambos somos el apoyo el uno del otro, él me da su amor y su compañía y yo soy su esposa cantaletosa que le ayudó a dejar de robar piezas de carros en la calle para conseguir dinero, en su lugar, buscamos reciclar o vender como ambulantes en el transporte público y así conseguir algo de dinero.

Aunque la vida en la calle es bastante fría y solitaria yo estoy acompañada de mi esposo Carlos, él es el padre de mis dos hijos menores. Ambos nos conocimos gracias a mi hermano, cuando él no podía cuidarme le pedía a Carlos que lo hiciera y lleva 15 años haciéndolo.
Ambos somos el apoyo el uno del otro, él me da su amor y su compañía y yo soy su esposa cantaletosa que le ayudó a dejar de robar piezas de carros en la calle para conseguir dinero, en su lugar, buscamos reciclar o vender como ambulantes en el transporte público y así conseguir algo de dinero.

Si, soy mamá de tres hijos varones, pero gracias a Dios cada uno vive lejos de este mundo. Mis dos menores viven con la mamá de mi esposo y el mayor vive con mi mamá.
"Tú jamás estuviste cuando más te necesité", me gritaba Julián mi hijo mayor una de las pocas veces que no me avergoncé de ir a verlo por mi apariencia. Me hubiera gustado ser una mamá ejemplar para ellos y me duele mucho saber lo que el consumo me quitó.

Si, soy mamá de tres hijos varones, pero gracias a Dios cada uno vive lejos de este mundo. Mis dos menores viven con la mamá de mi esposo y el mayor vive con mi mamá.
"Tú jamás estuviste cuando más te necesité", me gritaba Julián mi hijo mayor una de las pocas veces que no me avergoncé de ir a verlo por mi apariencia. Me hubiera gustado ser una mamá ejemplar para ellos y me duele mucho saber lo que el consumo me quitó.




F
m
A
A
i
i
l

Los dolores del
consumo
Recuerdo a mi hermano que no quería si quiera bañarse por la baja autoestima que le generaba su estado gracias al consumo, recuerdo el malestar que le daba y la ansiedad que emergía de su cuerpo la cual ahora entiendo pues cuando se intenta dejar el vicio las manos sudan, la cabeza te duele a reventar y vomitas. La desesperación causa una guerra interna que no te deja pensar en otra cosa más que calmar la horrible sensación de estar limpio.

Los dolores del
consumo
Recuerdo a mi hermano que no quería si quiera bañarse por la baja autoestima que le generaba su estado gracias al consumo, recuerdo el malestar que le daba y la ansiedad que emergía de su cuerpo la cual ahora entiendo pues cuando se intenta dejar el vicio las manos sudan, la cabeza te duele a reventar y vomitas. La desesperación causa una guerra interna que no te deja pensar en otra cosa más que calmar la horrible sensación de estar limpio.


Sobrevivencia Sobrevivencia
Bronx Bronx Bronx Bronx Bronx
Desechable Desechable Desechable
Familia Familia Familia Fam
L
a
i
C
u










El presente proyecto trabaja con historias de vida reales y autorizadas
protegiendo datos e identidades. Desliza para leer


Capítulo
uno
